Aprendí el negocio de la limpieza haciéndolo, no leyéndolo.
Soy hijo, sobrino y hermano de empresarios de la limpieza. Conozco el sector desde la mesa de la cocina.

Tras 25 años en otros sectores acabé de gerente de una empresa de limpieza y vi algo que me sorprendió: no existía un programa pensado de verdad para gestionarla. Todo eran Excel, papeles y programas genéricos adaptados a martillazos.
En 2016 compré S.M. INTEGRALES. Durante ocho años, con mi equipo, fui construyendo la forma de trabajar y la herramienta que me permitió crecer sin engordar la estructura: de 1,2 a 2 millones de facturación, un 67 % más. En 2024 vendí la empresa.
De esa herramienta nació CLEAN DESK, el programa que hoy usan empresas de limpieza de toda España. Y de las conversaciones con sus gerentes, una certeza: lo que más necesitan no es tecnología, sino criterio y procesos.
Por eso hago consultoría. Para ayudar a otros gerentes a evitar los errores que yo cometí, y a llegar antes a lo que yo tardé años en entender. También he compartido mi experiencia en jornadas del sector, como la de AELMA en 2025.
Mis principios de trabajo.
- Los números mandan. Si no se puede medir, se discute; si se mide, se decide.
- Sencillo antes que sofisticado. Un proceso que el equipo cumple vale más que uno perfecto que nadie usa.
- Franqueza. Si no puedo ayudarte, te lo digo en la primera conversación.
- Que no me necesites. Mi trabajo bien hecho es que sigas solo.
Treinta minutos para saber si puedo ayudarte.
Me cuentas cómo trabajas hoy y dónde se te escapa el dinero. Te digo, con franqueza, si tiene arreglo y por dónde empezaría.
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